lunes, 4 de febrero de 2013

LA RANA PELUDA


“Te compraré el coche cuando las ranas críen pelo.” “¿Tu novia? Cuando las ranas críen pelo.” “Aprobarás cuando las ranas críen pelo.”
Estas terminantes frases tienen los días contados. ¿Y por qué? Porque existe una rana en el África oriental, la Trichobatrachus robustus, conocida popularmente como rana peluda, que desautoriza estas frases lapidarias.
Los machos de este ejemplar de batracio, de unos 11 cm de longitud, desarrollan una especie de adorno en temporada de apareamiento y cría: les crece pelo en los costados y en las ancas traseras. Así que son ranas con pelo.


Pero, en realidad no se trata de pelo, en el sentido de pelo de mamífero, sino que son pequeños pedazos de piel en forma de filamentos cuya función es mejorar el aporte de oxígeno a la sangre.
La respiración de los batracios se realiza mayoritariamente por vía cutánea, pues sus poco desarrollados pulmones realizan funciones de flotación y poco más. Así que el aumento de superficie apta para el intercambio gaseoso que proporcionan esos “pelos”, mejora el aporte de oxígeno necesario para las actividades de apareamiento y cría.
Volviendo a las frases iniciales hay quien dice “hasta que las ranas críen pelo y las cucarachas plumas”. Eso, eso es mucho más definitivo.
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